Si te vas a casar en breve, seguro que estás como loca haciendo las pruebas del vestido de novia, peinados y maquillaje, pues bien en cuanto a lo último es elegir un buen profesional que te sepa aconsejar sobre los tonos más óptimos ya que si tu boda será en invierno o en verano, utilizará una paleta distinta de colores.

Aunque os parezca una tontería, en el maquillaje es fundamental tener en cuenta la estación climática y la posición del sol con el fin de potenciar y utilizar los distintos recursos.
Si te vas a maquillar tú misma recuerda que debes evitar ante todo las sombras de ojos muy marcadas, barras de labios brillantes, bases grasas y sombras nacaradas, porque cuando vayas a hacerte las fotos, y seguro que será con flash, todos estos productos producen brillos no deseados que estropean el resultado de la fotografía.
El maquillaje de novia se debe cacracterizar por ser ligero aunque muy trabajado, que de un aspecto fresco, joven y sobre todo natural.
Utiliza un corrector para cubrir imperfecciones pero no te pases con él porque os puede aparecer el llamado “efecto mapache”, que es el resultado de tener un contorno de ojos súper blanco.
Usa un fondo de maquillaje con una tonalidad parecida a la piel y aplica polvos translúcidos para mantener la piel sin brillo y estable.
Usa una sombra de los párpados de acuerdo a la que más te favorezca pero difumínala mucho con el fin de resaltar la naturalidad.
Recuerda!!! máscara de pestañas resistente al agua, que como te de por llorar…
Fuente e imágenes: Rosa Clará
