Marilyn Monroe no pasa de moda. Hoy es el aniversario de su muerte y sigue siendo recordada con infinidad de homenajes y recuerdos en todos los medios. Su presencia, mucho más fuerte que su carrera como actriz o cantante, es tal que a día de hoy sigue siendo una de las mujeres más imitadas del mundo y su estilo ha traspasado fronteras.

El encanto de Marilyn Monroe traspasa fronteras

Muy pocas son las que se resisten a sentirse Marilyn por un día (o unas horas en su defecto) y son constantes las sesiones de fotos en las que distintas mujeres se visten, peinan y maquillan como su ídolo.

Marilyn sigue muy presente

Otra de las bellezas trágicas de Hollywood, el icono sexual más famoso del mundo, nacida hace ahora 94 años, era una lectora voraz, escribía poemas que no solía mostrar a casi nadie y apenas se permitió revelar las complejidades su alma…

Siempre quiso ser ella misma, pero lo cierto esa criatura mitológica que ella misma creó, llamada Marilyn Monroe, nunca pudo con la criatura real llamada Norma Jeane. La mujer asomaba contínuamente entre las grietas de aquella «estatua perfecta» de Marilyn Monroe.

Por más que estuviera condenada desde el mismísimo comienzo de su estrellato a eso que llaman rubia tonta. En su filmografía se repite ese papel una y otra vez. Incluso actuando con los más grandes.

Willy Wilder la dirigió en el film  La tentación vive arriba -1955-, logrando en algunas escenas devastar aquella imagen erótica, pero sin olvidar hacerla contonearse, ingenua, ante un cretino…

Oh, sí. Tiene algo. No lo digo por lo obvio, tal vez demasiado obvio. No es una actriz, en absoluto, en el sentido tradicional. Lo que ella tiene, esa luminosidad, esa inteligencia deslumbrante, nunca podría brillar en el escenario. Es algo tan sutil […] como un colibrí en vuelo: sólo la cámara puede congelar su poesía. Pero quien piense que la chica es otra Harlow, o una puta, está loco. No sé por qué, pero me parece que no llegará a vieja. Es absurdo, pero siento que morirá joven. Espero, ruego, que viva lo suficiente para liberar ese talento tan extraño y encantador que es en ella como un espíritu prisionero”. Esto lo dijo Constance Collier, una muy reconocida actriz y profesora de teatro.

Todos dicen que no sé actuar. Decían lo mismo de Elizabeth Taylor. Y se equivocaron. A mí nunca me darán el papel apropiado, algo que realmente quiera hacer. No me ayuda el aspecto físico. Demasiado específico”, confesó la actriz a Truman Capote.

George Barris decía en el prólogo de su libro que la actriz, muy poco antes de morir, le confesó que esperaba comenzar una nueva fase en su carrera. «Mi convicción es que fue asesinada. Pero no importa cómo murió. La perdimos demasiado pronto”.

El mismo Arthur Miller puntualizó que “para sobrevivir habría tenido que ser más cínica, o por lo menos estar más cerca de la realidad. En vez de eso era una poeta callejera intentando recitar sus versos a una multitud que, mientras tanto, le hacía jirones la ropa”.

Una mujer que dejó huella por donde pasó y que sigue siendo toda una diva que será nternamente recordada.

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