La extravagante cantante Amy Winehouse ha vuelto a ingresar en rehabilitación hace unos días y los médicos que la atienden están muy preocupados por su estado de salud.

Esta vez Amy ha sido advertida de que esta es su última oportunidad: si no deja definitivamente el alcohol, morirá.

Por mucho que Winehouse bromeara en sus canciones sobre sus problemas con la bebida, la situación ha llegado a un punto que no admite risas. Su salud está muy deteriorada y no puede permitirse más excesos.

Según afirman fuentes de The Sun, «los médicos se han puesto serios con ella por lo grave de su situación. Es una dura realidad pero tiene que escuchar lo que le digan».

Su padre Mitch Winehouse y su novio Reg Traviss «están muy preocupados por ella» y la apoyan contínuamente, pero por mucho apoyo que le brinden, la fuerza de voluntad debe venir de Amy.

Esta vez,  ha sido ella misma la que ha decidido personalmente ingresar y quiere superarlo por sí misma.

Amy ya se sometió a rehabilitación en varias ocasiones entre 2007 y 2009, pero volvió a caer en sus adicciones.

Desde Fashionfanaticos le deseamos que esta vez tenga fuerza de voluntad y que no desoiga el ultimatum de los médicos…

Fuente: Chance

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